Contaminación en las ciudades


Fotografía “El confidencial”

La ciudad de Madrid ha sido la primera ciudad española que ha puesto en marcha el protocolo de contaminación dictado por la Organización Mundial de la Salud y adaptado a las leyes españolas.
El protocolo consiste en aplicar diferentes escenarios en base al nivel de dióxido de nitrógeno (NO2) que se registra en las estaciones de medición.
Se usa precisamente el NO2 como indicador ya que las concentraciones de estas partículas gaseosas causan problemas respiratorios agudos para la salud humana por su inhalación, sobre todo en personas con asma y niños que son las más vulnerables, también está relacionado en el proceso de la lluvia acida.
Existen tres niveles de alerta para poner en funcionamiento según que escenario:

  • El nivel de preaviso se pone en funcionamiento una vez la medición de NO2 sobrepase los 180 microgramos por metro cubico en dos estaciones de la misma zona durante dos horas consecutivas.
  • El nivel de aviso se activa cuando en dos estaciones cualesquiera de una misma zona se superan los 200 microgramos por metro cubico durante dos horas consecutivas.
  • Por último, el nivel de alerta se ejecuta cuando en tres estaciones cualesquiera de una misma zona se superan los 400 microgramos por metro cubico durante 3 horas consecutivas.
    En función de estos tres niveles de alerta se pueden generar los siguientes escenarios:
  • Escenario 1: un día con superación del nivel de preaviso en el que la velocidad de la circulación se reduce a 70 km/h en la M-30 y accesos
  • Escenario 2: dos días consecutivos de superación del nivel de preaviso o un día de superación del nivel de aviso. Se mantienen las medidas del escenario 1 y se prohíbe el estacionamiento de los vehículos en las zonas residenciales, salvo aquellos que pertenezcan a dicha zona.
  • Escenario 3: dos días consecutivos de superación del nivel de aviso, se mantienen las medidas anteriores y se amplía a la reducción de la circulación de vehículos en las calles del interior de la M-30 a la mitad, circulando los días pares aquellos vehículos cuyo último número de matrícula termine en par y los días impares los que terminen en número impar. Además se recomienda la no circulación de taxis libres, excepto ecotaxis y eurotaxis.
  • Escenario 4: tres días consecutivos del nivel de aviso o un día de nivel de alerta. En este escenario se mantienen todas las medidas del escenario anterior ampliando el perímetro de prohibición de la circulación de la M-30

Cabe destacar que en los 4 escenarios se activan medidas informativas dirigidas a la población sobre los efectos que producen los contaminantes que se encuentran presentes en los niveles de alerta y recomendaciones para evitar daños en la salud.

En el último mes del año 2016 se activó dos veces el protocolo de contaminación en la ciudad de Madrid, otras ciudades como Barcelona o Valencia ya han aprobado o están estudiando tomar medidas y usar protocolos similares. En Europa ciudades como París, Roma, Milán, Berlín o Londres por citar algunos ejemplos ya usan protocolos que limitan la circulación de vehículos e impiden su acceso a los núcleos de las ciudades.

El gran reto para no tener que activar este tipo de protocolos es el que se tiene que empezar a construir de aquí en adelante, pensando en otras vías de movilidad, no basta solo con educar a la población para utilizar el transporte público o asumir que hay vehículos con características ecológicas que no perjudicarían nuestra atmósfera, se deben dar soluciones reales, asumir los costes que provocaría facilitar un servicio de movilidad y transporte público para toda la población, apostar por vehículos limpios sin combustibles perjudiciales para la atmósfera que respiramos, ampliar las zonas residenciales dentro de la ciudad, en definitiva no quedarse solo con el planteamiento de educación social sino poner las medidas ecológicas necesarias para que acompañen ese pensamiento y que la sociedad pueda continuar desplazándose por un mundo donde la movilidad está a la orden del día y es tan necesaria en este momento actual que vivimos.

Carlos Laza